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Desde la semifinal del pasado Mundobasket España no había sufrido tanto ante un rival como en el segundo partido de este Eurobasket. El triunfo ante Letonia (93-77) ha servido para reforzar las pretensiones de la Selección, primero porque los jugadores importantes y los que aportan, han estado al nivel esperado; y segundo porque el rival ha jugado al máximo de sus posibilidades y, ni así, ha sido capaz de inquietar las posibilidades de victoria de España. Pau Gasol (26 puntos, 9 rebotes, 4 tapones) fue la piedra angular de la Selección que sufrió, en los primeros minutos, la artillería exterior letona, justo hasta que Pepu decidió abortar la misión de la zona 2-3. Mañana último partido de esta fase ante Croacia (La Sexta 21:30 horas).
La diferencia final puede hacer pensar que España sufrió lo justo, quizás los compases inciales, pero nada más lejos de la realidad. Letonia se ha mostrado como un equipo, mucho más que algunos de los hipotéticos favoritos, que están arrastrando su trayectoria histórica por las canchas españolas. Biedrins (17 puntos, 5 rebotes) es la cabeza visible del equipo, pero la profundidad de banquillo y calidad individual hace pensar que la actual Letonia va a dar más de un susto. Quizás un pequeño sobresalto se lo llevó el técnico español, incapaz de parar la sangría de tiros letones anotados desde el perímetro. Tanto fue así que los nórdicos sólo estaban 5 puntos abajo al descanso y aguantaron a los españoles en el segundo cuarto. Con el inicio del tercer cuarto, casi como si estuvieran en el frío de Riga y no en Sevilla, Letonia cayó en una profunda depresión de juego y España cogió aire que parecía definitivo (29-19) de parcial. Pero resultó que este equipo no se achica y obligó a España a hacer un trabajo extra. Importante momento para conocer el potencial de los de Pepu y, no fallaron. La contundencia y frescura de los españoles cerraron el marcador en una diferencia de 16 puntos, pero más allá del tanteador, quedan las buenas sensaciones de equipo, y sin Navarro. |